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1 de octubre de 20267 min de lecturaPor Diego Pacheco

Mi monitor de 144 Hz va a 60: por qué pasa y cómo comprobarlo

PantallaHzMonitor
Cuatro cajas encadenadas, Windows, puerto, cable y monitor, tres de ellas a 144 Hz y el cable marcado en rojo a 60 Hz, con el resultado debajo: a los ojos llegan 60 HzCUATRO ESLABONES, MANDA EL MÁS LENTOWINDOWS144 HzPUERTO144 HzCABLE60 HzMONITOR144 HzA TUS OJOS LLEGAN 60 HzNADIE AVISA: EL SISTEMA BAJA AL VALOR SEGUROactiva.one

Compras un monitor de 144 Hz, lo enchufas, se ve bien y te pones a jugar. Es bastante posible que esté funcionando a 60. No sale ningún aviso, el monitor no protesta y la imagen es correcta, pero estás usando menos de la mitad de lo que has pagado.

No es un monitor defectuoso. Pasa por defecto en muchos equipos, y hay gente que lo descubre al cabo de un año. Se comprueba en un segundo, y la causa casi siempre es una de cuatro.

Primero el número: a cuánto va ahora mismo

Antes de tocar nada, comprueba si tienes el problema. El test de pantalla de este sitio enseña, en la ficha de la pantalla, un dato llamado Refresco estimado. Sale de contar cuántas veces por segundo el navegador consigue dibujar, y el navegador dibuja al ritmo que marca la pantalla.

  1. Abre el test de pantalla en el monitor que quieres comprobar. Si tienes dos, arrastra la ventana al que te interesa, porque el número es el del monitor donde está la ventana.
  2. Espera un par de segundos a que deje de poner midiendo y mira el Refresco estimado.
  3. Si pone 144 o un número pegado, como 143 o 145, el monitor está trabajando a lo que debe y no hay nada que arreglar.
  4. Si pone 60, o 59, sigue leyendo. El monitor está recibiendo 60 imágenes por segundo, diga lo que diga la caja.

Por qué pasa: la cadena tiene cuatro eslabones

Para que lleguen 144 imágenes por segundo a tus ojos tienen que estar de acuerdo cuatro cosas: el ajuste del sistema, el puerto de donde sale la señal, el cable que la lleva y el propio monitor. Basta con que una de las cuatro no llegue para que todo el conjunto baje al valor seguro, que es 60. Y lo hace sin avisar, porque para el sistema no es un error. Ha elegido algo que seguro que funciona.

Causa 1: Windows lo dejó en 60 y nadie lo cambió

Es la más frecuente y la más tonta. Al conectar un monitor nuevo, Windows suele elegir 60 Hz aunque el monitor admita más. No lo sube solo. Hay que ir a cambiarlo.

  1. Botón derecho sobre el escritorio y Configuración de pantalla.
  2. Baja hasta Pantalla avanzada.
  3. Si tienes más de un monitor, elige arriba el que quieres revisar.
  4. En Elegir una frecuencia de actualización, abre el desplegable y mira qué opciones hay.

Lo que aparezca en ese desplegable decide el resto. Si 144 está en la lista, elígelo y has terminado. Era solo el ajuste. Si la lista se acaba en 60, o en 75, o en 120, el problema no es de Windows. Windows solo ofrece lo que la combinación de puerto, cable y monitor le dice que es posible, así que hay que seguir hacia abajo en la cadena.

Causa 2: el cable o el puerto no dan para tanto

Cada versión de HDMI y de DisplayPort puede llevar una cantidad máxima de datos por segundo, y más resolución o más hercios son más datos. Cuando no cabe, se recorta la frecuencia. Estos son los límites que más se encuentran, sin compresión:

Conexión1080p1440p4K
HDMI 1.4hasta 120 Hzhasta 75 Hz30 Hz
HDMI 2.0hasta 240 Hzhasta 144 Hz60 Hz
DisplayPort 1.2hasta 240 Hzhasta 165 Hz60 Hz
DisplayPort 1.4hasta 240 Hzhasta 240 Hz120 Hz

La tabla dice lo que la conexión permite, no lo que tu monitor hace con ella. Muchos monitores de 144 Hz solo dan los 144 por DisplayPort, y por su entrada HDMI se quedan en 60 o en 120 aunque el cable sea bueno. Viene en el manual, en la tabla de resoluciones admitidas por cada entrada.

  • Si estás usando HDMI y el monitor tiene DisplayPort, prueba con DisplayPort antes que nada. Es el cambio que más veces lo arregla.
  • Usa el cable que venía en la caja del monitor. Suele ser el único que el fabricante garantiza para la frecuencia máxima.
  • Desconfía de adaptadores y conversores, sobre todo de HDMI a DisplayPort o de USB-C genéricos: muchos solo pasan 60 Hz.
  • Un cable viejo o muy largo puede funcionar a 60 y fallar a 144, con parpadeos o pantalla en negro al subir la frecuencia.

Causa 3: el monitor está enchufado a la placa base

En un ordenador de sobremesa con tarjeta gráfica hay dos grupos de salidas de video: las de la placa base, arriba, junto a los USB, y las de la tarjeta gráfica, más abajo y en horizontal. Si el cable va a las de arriba, el monitor lo está moviendo la gráfica integrada del procesador, que puede tener salidas más antiguas y limitadas.

El síntoma es doble: el monitor se queda en 60 y además los juegos van mucho peor de lo que deberían. La comprobación es mirar la parte de atrás de la torre, y el arreglo es cambiar el cable de sitio.

Causa 4: el propio monitor lo tiene limitado

Algunos monitores salen de fábrica con la frecuencia alta apagada y hay que activarla en su menú, el que se abre con los botones del propio monitor. Según la marca aparece como frecuencia máxima, modo de alta frecuencia u overclock. Otros tienen un ajuste de versión de DisplayPort o de HDMI que viene en la más antigua por compatibilidad, y hasta que no se sube no ofrecen los 144.

Si en Windows no aparece la opción de 144 y ya has descartado cable y puerto, este menú es el siguiente sitio donde mirar.

Dos casos que despistan

  • Pantallas duplicadas. Si duplicas el monitor de 144 Hz con otro de 60, o con una tele, el sistema baja los dos a lo que aguanta el más lento. Con las pantallas en modo extender no pasa: cada una va a lo suyo.
  • El juego, no el monitor. Hay juegos que arrancan en pantalla completa a 60 Hz aunque el escritorio esté a 144, o que traen los fotogramas limitados a 60. Si el test de pantalla dice 144 y el juego se siente igual que antes, mira en sus opciones de video la frecuencia y el límite de fotogramas.

El orden que ahorra tiempo

  1. Mide el Refresco estimado en el test de pantalla, con el equipo enchufado a la corriente.
  2. Si sale 60, abre Pantalla avanzada en Windows y mira el desplegable de frecuencias.
  3. Si 144 está en la lista, elígelo, vuelve al test y confirma que el número ha cambiado.
  4. Si no está, comprueba que el cable va a la tarjeta gráfica y no a la placa base.
  5. Cambia a DisplayPort si lo estabas usando por HDMI, con el cable original del monitor.
  6. Revisa el menú del monitor por si la frecuencia alta viene desactivada.
  7. Vuelve a medir. El número del test es la confirmación de que el cambio ha servido.

No te saltes el último paso. Fiarse de que un ajuste ha funcionado es como se llega a pasar un año a 60 Hz: el desplegable puede decir 144 y la señal seguir llegando a 60 por un cable que no da más.

Lo que el número no dice

  • No sabe qué cable tienes, ni qué versión, ni a qué puerto está conectado. Solo ve el resultado final de la cadena, no cuál de los eslabones falla.
  • No sabe cuál es el máximo de tu monitor. Si mide 60, no puede decirte si tu pantalla es de 60 o si es de 144 y está mal configurada. Eso lo sabes tú por el modelo.
  • No distingue entre un monitor a 60 Hz y un navegador que se ha limitado a 60 por ahorro de energía. Por eso hay que medir enchufado y con la pestaña en primer plano.
  • Es una estimación redondeada, hecha contando durante un segundo. Que salga 143 en vez de 144 no significa nada.

Aun así, es un número que se puede medir antes y después de cada cambio, y con eso encontrar cuál de los cuatro eslabones te frena lleva diez minutos.