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2 de octubre de 20269 min de lecturaPor Diego Pacheco

Aceleración del ratón: cómo saber si la tienes activada sin querer

RatónAceleraciónSensibilidad
Dos idas y vueltas del cursor desde una misma línea de salida: sin aceleración la ida rápida y la vuelta lenta miden lo mismo y el cursor termina donde empezó, en verde; con aceleración la ida rápida llega más lejos, la vuelta lenta se queda corta y el cursor termina desplazado a la derecha, en rojoIDA RÁPIDA, VUELTA LENTA, MISMA MESASALIDASINVUELVE AL SITIOCONLO QUE SOBRALA MANO HIZO EL MISMO RECORRIDO LAS DOS VECESactiva.one

Si usas Windows y nunca has entrado en las opciones del ratón, tienes la aceleración activada. Viene así de fábrica y con un nombre que no la menciona, Mejorar la precisión del puntero. En macOS y en casi todos los escritorios de Linux también viene puesta.

Lo que ningún menú enseña es si además hay otra en el programa del ratón, ni si la que quitaste hace meses sigue quitada. Eso se comprueba en un minuto con un libro y el probador de ratón de este sitio.

Qué cambia cuando está activada

Sin aceleración, el cursor avanza lo mismo por cada centímetro de mesa, muevas la mano despacio o de un golpe. Con aceleración, el sistema mira además la velocidad. Un gesto rápido se multiplica y el cursor llega más lejos; un gesto lento se reduce y el cursor avanza menos.

Tiene su lógica. Con una alfombrilla pequeña o con el panel táctil de un portátil, permite cruzar la pantalla de un manotazo y seguir acertando a un botón pequeño cuando vas despacio. Para trabajar con ventanas y documentos funciona bien, y por eso los sistemas la traen puesta.

El inconveniente aparece al apuntar en un juego. El mismo giro pide un recorrido de mano distinto según lo rápido que lo hagas, y lo que la mano aprende a repetir son distancias. Con aceleración, el gesto que ayer dejó la mira donde querías hoy se pasa de largo porque lo hiciste un poco más deprisa.

La prueba del libro: ida rápida, vuelta lenta

La idea es mover el ratón hasta un punto y devolverlo al mismo sitio de la mesa. Si el cursor también vuelve al mismo sitio de la pantalla, la ida y la vuelta han valido lo mismo. Si no vuelve, una de las dos ha contado distinto, y lo único que ha cambiado entre ellas es la velocidad.

El probador de ratón muestra debajo del dibujo la línea Posición: X= Y=, con las coordenadas del cursor dentro del recuadro de prueba. La X es el número que vas a comparar. Necesitas además un libro, o cualquier cosa pesada con un canto recto, que haga de tope.

  1. Abre el probador de ratón y lleva el cursor a la parte izquierda del recuadro.
  2. Sin mover el ratón, arrima el libro por la izquierda hasta que su canto toque el lateral del ratón. Ese es el punto de salida.
  3. Apunta el valor de X.
  4. Mueve el ratón hacia la derecha de un golpe rápido, dos o tres centímetros. El cursor puede salirse del recuadro. Lo que no puede es llegar al borde de la pantalla.
  5. Vuelve hacia el libro muy despacio, sin levantar el ratón, hasta tocarlo otra vez. Mientras vuelves, el dato Velocidad de esa misma línea no debería pasar de unos pocos cientos de píxeles por segundo.
  6. Lee la X de nuevo y réstale la primera.
  7. Repite cinco veces y apunta las cinco diferencias, cada una con su signo.

La Y no importa, porque nadie mueve la mano en una recta perfecta. Y si al terminar el cursor ha quedado fuera del recuadro por la derecha, la X se habrá quedado parada en el borde y ya tienes la respuesta sin restar nada.

Esta prueba no pide dejar nada fijo antes de empezar. El zoom del navegador, la escala de Windows, el DPI y la velocidad del puntero afectan igual a la ida que a la vuelta y se anulan. Es la diferencia con medir el DPI, donde hay que poner cada ajuste en un valor conocido.

Cómo leer las cinco diferencias

Lo que saleQué indica
Pocos píxeles, unas veces de más y otras de menosNo hay aceleración. La diferencia es tu pulso al tocar el libro
Siempre de más y por mucho. El cursor queda a la derecha de donde salióAceleración. El tramo rápido ha contado más que el lento
Siempre de menos. El cursor queda a la izquierdaEl sensor ha perdido movimiento durante el golpe rápido

Para saber qué es poco, haz la cuenta de tu ratón. A 800 DPI, con la velocidad del puntero de Windows en el punto central y la pantalla al 100 %, un milímetro de mesa son unos 31 píxeles. Volver al libro con medio milímetro de error ya mueve la X quince píxeles. A 1600 DPI el mismo milímetro son 63.

El pulso reparte los errores a los dos lados. La aceleración los pone todos en el mismo, y con la de Windows activada se ve sin hacer la resta, porque el cursor queda lejos del punto de salida en cada intento.

Cuando el cursor se queda corto

Una diferencia que cae siempre a la izquierda significa que en el golpe rápido el sensor contó menos movimiento del que hubo. Tiene el efecto contrario a la aceleración y otras causas.

  • La superficie. Sobre cristal, una mesa lacada o una alfombrilla muy gastada, el sensor pierde lecturas cuando el ratón va rápido.
  • El ratón se despegó un poco de la mesa durante el golpe y dejó de leer un instante.
  • El sensor no da para esa velocidad. Los ratones de oficina baratos dejan de seguir el movimiento bastante antes que uno pensado para jugar.

Para separarlas, repite con un golpe algo más lento y sobre una alfombrilla de tela. Si la diferencia desaparece, el ratón no tiene nada roto. Ese golpe superaba lo que el sensor puede seguir en esa superficie.

Tres sitios donde puede estar

La prueba dice que el cursor acelera, pero no qué lo acelera. Hay tres capas que pueden hacerlo y se suman entre sí.

El sistema. En Windows 11, entra en Configuración, Bluetooth y dispositivos, Mouse. Las versiones recientes tienen ahí mismo el interruptor Mejorar la precisión del puntero. En las anteriores y en Windows 10 hay que abrir Configuración adicional del mouse, ir a la pestaña Opciones de puntero y desmarcar la casilla del mismo nombre.

En macOS, desde Sonoma, está en Ajustes del Sistema, Ratón, Avanzado, con el nombre Aceleración del puntero. En versiones anteriores no había interruptor y solo se quitaba con un comando en Terminal. En Linux depende del escritorio. La biblioteca que gestiona el ratón en casi todos, libinput, usa por defecto un perfil llamado adaptive, que acelera, y ofrece otro llamado flat, que no. KDE y las versiones recientes de GNOME dejan elegirlo desde sus ajustes del ratón.

El programa del ratón. Algunos traen su propio ajuste, independiente del sistema. SteelSeries GG, por ejemplo, tiene dos controles, uno de aceleración y otro de desaceleración. Si usas el programa de tu marca, busca esa palabra en los ajustes del sensor. Puedes haber quitado la de Windows y seguir con esta.

El juego. Muchos tienen una opción de aceleración en sus ajustes de ratón. Además, muchos juegos de disparos actuales leen el ratón por entrada sin procesar, que en los menús suele aparecer como raw input. Con ella el juego recibe las cuentas del ratón antes de que Windows les aplique la velocidad del puntero y la aceleración, así que a la mira no le afecta lo que tengas en el escritorio.

El escritorio y la mira no van por el mismo camino

Eso limita lo que la prueba cubre. El probador ve el cursor del escritorio, que es lo que el sistema entrega al navegador. Su resultado vale para el escritorio y para los juegos que no usan entrada sin procesar. De un juego que sí la usa no dice nada.

Para ese caso, la misma prueba se hace dentro del juego. Colócate frente a una pared, pon la mira sobre una marca fija, como la esquina de una puerta, y arrima el libro al ratón. Golpe rápido a la derecha y vuelta lenta hasta el libro. Si la mira vuelve a la marca, el juego no acelera. Si queda a la derecha, busca la opción en sus ajustes. Aquí no hay borde de pantalla que estropee el intento, porque lo que gira es la cámara.

Quitarla o dejarla

  • Para trabajar, sobre todo en un portátil o con poco sitio en la mesa, déjala. Está pensada para eso.
  • Para juegos de puntería, la mayoría de jugadores la quita, porque sin ella la misma distancia de mano da siempre el mismo giro.
  • Hay quien la usa a propósito, con una curva ajustada a su gusto mediante programas como Raw Accel. Es una decisión distinta de tenerla puesta sin saberlo.

Si la quitas, los primeros días el cursor te parecerá lento en los gestos largos. Estabas acostumbrado a que el sistema los estirase. Si se queda corto, sube el DPI del ratón y no la velocidad del puntero de Windows. Por encima del punto central, Windows multiplica cada cuenta del ratón por más de uno y el cursor avanza a saltos de más de un píxel.

Por qué vuelve sin que la toques

El ajuste pertenece al sistema y a la cuenta de usuario, no al ratón, así que cambiar de ratón no lo altera. Lo que sí lo devuelve a su valor de fábrica, que es activado, es estrenar ordenador, reinstalar Windows o crear un usuario nuevo. Si el cursor se siente distinto después de uno de esos cambios, empieza por aquí.

Lo que una ida y vuelta no llega a decir

  • No señala la capa. Si sale aceleración, hay que quitar una, repetir y seguir con la siguiente.
  • No mide la curva, es decir, cuánto multiplica a cada velocidad. Para eso hace falta un programa que lea las cuentas del ratón antes de que el sistema las toque, como MouseTester.
  • No ve lo que hace un juego con entrada sin procesar. Esa parte se comprueba dentro del juego.
  • No sirve con el panel táctil de un portátil, que lleva su propia aceleración y no se puede apoyar contra un libro.
  • Depende de tu pulso. Por eso son cinco intentos y no uno.

Después de cambiar cualquier ajuste, repite la prueba. El interruptor de Windows puede decir desactivado y la X seguir quedando a la derecha por el programa del ratón.